Quizá seas un superhéroe y no lo sepas


Siempre me he considerado seguidor de las películas y series de superhéroes. Al fin y al cabo, si quería ver realidad no tenía más que asomarme a la ventana, y esta era siempre bastante aburrida. Al menos en comparación con alguien que puede levantar una camión.

Fuente: Diseños.com

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La fuerza bruta es uno de los primeros superpoderes, lo han tenido seres inventados mucho antes que Superman: los dioses. Y, como los dioses, el mundo del cómic nació con habilidades como correr muy rápido, ser increíblemente inteligente, poder engañar, lanzar rayos, soplar fuego, crear hielo,… Todo habilidades que podían derivarse del mundo que nos rodea, todo habilidades naturales.

No obstante, con el avance tecnológico, los poderes comenzaron a convertirse en algo más. Todos conocen a Lobezno, ese tierno tipo que despedaza gente con sus garras de adamantium. Sin la tecnología que modificó (en la ficción, ojo) su cuerpo esas garras habrían sido de hueso, lo que no llega a molar tanto, y le hubiesen convertido en un tipo duro pero aplastable. Vamos, que la tecnología cogió un poder bastante chulo y lo transformó en algo aún mejor.

Otro héroe que ha salido últimamente en películas es Hulk, aunque debido a la destrucción que ocasiona es posible que no se le considere tal cosa. Pero estamos en las mismas: fuerza, fuerza y más fuerza. ¿Es que no hay superhéroes basados en cualidades físicas?

Pues sí, los hay. De hace diez años a este momento se han disparado las aventuras y desventuras tanto de héroes como antihéroes, como las series Héroes, Haven, Alphas,… La lista tiene cerca de veinte títulos, y basan casi todas los poderes en la genética. Es decir, que los poderes no son ya pruebas de laboratorio, sino que papá y mamá guardan algún que otro secreto. Secretos como mover objetos con la mente o enviar un email con la mente.

Y es aquí hasta donde quería llegar. Vale, si eres superfuerte acabas por notarlo, pero imagina lo que le hubiese pasado a una persona con el poder de meterse en Internet sin ningún dispositivo en el siglo XV. Obviamente nada en absoluto. Esa habilidad es una auténtica mierda para la época, y no le sirve de mucho. Lo mismo ocurriría en el futuro. ¿Y si el metal desaparece de nuestras vidas? ¿Qué hará Magneto entonces? Absolutamente nada vuelve a ser la respuesta ganadora.

Quizá ya tengas superpoderes, como controlar a unos animales extintos con la mente o ser capaz de crear un tipo de energía que aún no sabemos aprovechar ni que existe. Lo que sería un auténtico cachondeo cósmico bastante molesto, hablemos con franqueza.