A veces no vender nada vende mucho


Cuando abrí el blog me planteaba (y aún lo hago) monetizarlo de algún modo. Pero me he dado cuenta de que cada vez tengo más visitas, lectores y suscriptores por un motivo. No tengo publicidad. Por supuesto es por los contenidos, pero estos se ven fácilmente, sin enlaces que estorben. Sí, tengo un libro que estaré encantado de venderte, pero no es el objetivo de este blog. El objetivo es enseñarte algo diferente cada día.

No vender para vender

Por así decirlo soy un distribuidor de contenido, uno no autorizado, que no un vendedor de contenido. O, dicho de otro modo, vendo gratis. El caso es que regalo conocimiento y un modelo diferente de pensar, y eso vende. O atrae lo suficiente como para decir que tengo mi pequeña tribu. Gracias, tribu.

Hablando con Carlos Bravo (gracias de nuevo por ese cable) me comentó lo que los seguidores de Quondos ya saben: los mejores emails son aquellos en los que se habla de casos de éxito empresarial y no se intenta vender nada. O vendes historias. Es el mejor modo de dar a conocer qué es lo que haces sin que te den con una puerta metafórica en la cabeza o que dejen de estar suscritos a tu boletín. Aportar (a ser posible sin coste) información útil. Para algunos, los seguidores de este blog, utilidad tiene que ver con intentar ver más allá de lo que se ve.

Creo sinceramente que la mejor alternativa para vender es no intentar ser un vendedor, sino ayudar a las personas a lo que sea. Desde un blog de marketing a finanzas, uno para ahorrar poco a poco o alguno de carácter literario. Si abres una plataforma cuyo objetivo es recaudar euros es muy probable que no consigas casi nada. Yo, de momento, me conformo con que las ventas del libro consigan financiar este espacio (que tendrá un pequeño coste de mantenimiento). Y hasta ahora lo he conseguido, gracias a vosotros, lectores ;)

Y tú, ¿qué no-vendes para vender más?