Arruga la publicidad 5


He hablado en alguna ocasión del absurdo de la publicidad impresa. Pero la publicidad está en todas partes: en las webs, en los teléfonos móviles, en nuestros portales (por cierto, creo que esto es ilegal), en los árboles, coches, carteles publicitarios de carreteras, en las paredes, periódicos, noticiarios,…

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Estudio marketing y creedme, la publicidad es su hermana bastarda. De hecho marketing y publicidad no tienen demasiado que ver. Marketing es el modo de vender algo mientras que la publicidad es un sistema de acoso a la fuerza para vender algo. Es importante la palabra acoso, y es que cada vez más gruño a los papeletas (las amables personas que dan folletos por la calle para que los tiremos a la basura). Todavía no entiendo cómo no está prohibido que estas prácticas se lleven a cabo viendo lo que ensucian las calles y el poco impacto en ventas que tienen.

El resto de publicidad es pasiva, y por lo tanto elegible. Por ejemplo en este blog solo tengo publicidad de mi libro, mientras que existen otros que son, en esencia, publicidad con un poquito de letra. Pero si entras ahí es porque quieres, nadie te obliga. Nadie te obliga a comprar un periódico, ver un canal concreto o escuchar tal cadena de radio. No obstante pasear por la calle se ha convertido en una actividad molesta y últimamente nada grata.

Cientos de flyers vuelan hacia ti con un tipo pegado a su culo. El tipo a veces ni te sonríe, incluso va con los auriculares puestos. Él solo reparte flyers.

Pero peor que todo eso es encontrarte publicidad en tu portal. Tu portal, que no es un tablón público de anuncios sino la entrada a tu casa, se ha convertido en el portal no-web más importante en servicios de limpieza, pintado de casas y talleres de coche. A diario quito un papel con celo junto al telefonillo (dejando una mancha). Y todos cumplen lo mismo: no hay ninguna empresa detrás. Es decir, que no cotizan, no ayudan a los demás, nunca ayudarán a reactivar la economía (para esto queda todavía bastante). Pero no solo eso. Es que, además, ensucian, manchan las calles, obligan a la contratación de basureros extra (que salen de tu bolsillo, por cierto), afean el entorno, y hunden un poquito más la economía.

Es por eso que se me ocurrió un método de ahuyentar estos carteles, y es hacer llamadas de visitas a lugares donde no estás. Por supuesto solo si tu línea es de tarifa plana y llamando desde una marcación oculta para que no sepan tu teléfono. Llamas, preguntas por Julián, Manolo, Alejandro o quien sea, y le comentas que tienes un problema que pueden resolver en función de la empresa en cuestión. Y les mandas al punto de la ciudad más alejado de su domicilio (porque es de ahí de donde salen). Días más tarde, y tras varias llamadas que han llegado a costar cientos de euros en transporte y gasolina, vuelves a llamar diciendo que haga el favor de no volver a poner publicidad en tu portal (por supuesto no digas cuál es) y que seguirás llamando si se da el caso. Si todos hacemos esto no solo conseguiremos eliminar una gran parte de los negocios en B, sino que además podremos disfrutar de calles más limpias y portales que no sean anuncios. Porque, joder, no son tablones. Y, por supuesto, nunca te denunciará, porque eso implicaría decir que tiene un negocio fraudulento que evade impuestos y roba al estado (y a ti).

  • http://annoys.wordpress.com rachael calabrian

    En Marketing, creo, se enseña estrategia (obviamente su cometido no es el acoso directo de los que crean publicidad, ni, por supuesto, de quienes la reparten…); el marketing evalúa, sopesa, se adapta al consumidor y/o logra (más bien) que sea éste quien sea amolde a su estrategia de ventas… En fin, qué voy a explicarte que no sepas…

    Hoy voy darte la razón, a pesar de que soy consciente de que existe mucho paro y para algunos arañar unos pocos euros pasa por tener que trabajar de repartidor. Lo cierto es que existen maneras más productivas, que provocan menos agravio para el entorno y para los ciudadanos, y repartir papeles en las calles o de portal en portal es, como bien dices, una pérdida de tiempo (económica no sé, pero supongo que muy rentable tampoco sale…)

    La mayoría de la publicidad que recibimos no vale para nada, es cierto… Además, si necesito algo concreto, lo busco, investigo, me informo (pero no a través de la publicidad que me llega, eso nunca ha pasado, de momento…)

    Gracias. Un saludo.

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    • Marcos Martinez

      Lo del paro lo entiendo. Yo mismo estoy actualmente en paro, si bien es verdad que no me causa más mal que el de otorgarme unas cuantas horas diarias para el estudio. Y comprendo que haya gente que quiera dedicarse a ser repartidor de publicidad (siempre y cuando sea con contrato laboral). Y ahí es donde está el problema, en muchas ocasiones no se tiene. Y es normal que no se quieran contratar. Cualquier servicio de publicidad online que redirija a tus clientes a tu negocio cuesta unos 30 euros al mes en los grandes portales, y mucho menos en los pequeñitos (portales-web). Eso te da para pagar media mañana de un tipo dando publicidad si lo quieres hacer bien.

      Además comparto contigo que no hago caso a este tipo de publicidad. Normalmente porque es que no me interesa nada cuando me lo ponen delante de la cara (o en el portal de mi casa), y cuando me interese ya seré yo quien me quiera mover a buscar la mejor oferta (con factura y garantías de por medio).

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  • Eduardo

    Hola.
    Siento discrepar. Este tipo de comunicación interpersonal para intentar informar, persuadir y, en definitiva, vender es una forma de llegar a quien no puede ni sabe como investigar e informarse por otros medios.
    No creo que empresas de peluquería, talleres de coches, restaurantes, almacenes de muebles suecos, bares de tapas y botellines o perfumerias, sean economía sumergida o incentiven la evasión de impuestos o el robo al estado. Más bien pienso que intentan anunciarse y llegar al mayor número de público objetivo próximo a su empresa para atraerlos y vender.
    A bola gorda
    Publicidad low cost

    El problema que se presenta es de los ciudadanos que están faltos en educación y no respetan a los demás, tiran los panfletos al suelo de la calle o por el hueco de la escalera. Hay quien practica la papiroflexia y lanza aviones de papel.

    Hay otros métodos de comunicación interpersonales para anunciarse y vender, pero son costosos y reservados para los pudientes (tv, radio, periodico, vallas y carteles).
    Un autónomo de barrio ya me diréis como lo hace. ¿Por internet?. Ahora ‘SEO’ explicáis.

    Un saludo.

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    • Marcos Martínez

      No sientas discrepar: si todo el mundo estuviésemos de acuerdo, ¿qué mundo nos esperaría?

      Es cierto que somos unos guarros, y que si nos dan un papel lo tiramos al suelo (generalizo porque estadísticamete tanto tú como yo arrojamos papeles al suelo aunque nunca lo hayamos hecho).

      Hay que hacer una distinción: empresas en B y empresas legales. Las en B suelen ser de las de cartelitos en las paredes (y en mi portal) y las legales las que usan personas para darte un papel en la calle.

      Los primeros qué decir, nadie puede estar de acuerdo con la publicidad en B ni con sus métodos porque nos está jodiendo a todos. Tengo varios casos de empresarios en la familia con empresas muy modestas y que se pasan horas tratando de hacer las cuentas y nunca podrá parecerme bien que alguien evada impuestos o que trabaje en detrimento de (por ejemplo) los hospitales públicos.

      Pero a lo que vamos, el tema del papelito en la calle. Yo todavía no conozco a ninguna persona que coja uno de esos papeles y haya acudido al local en cuestión. Nunca, en ningún caso, con ningún grupo de amigos. De hecho en marketing se estudia como “lo que un empresario no debería hacer nunca”. Gastas tiempo, dinero, recursos humanos,…Es decir, de parte egoísta por la empresa anunciante es algo bastante absurdo a nivel económico.

      De cara al ciudadano es bastante molesto, la verdad, y no solo por no poder andar tranquilamente manteniendo una conversación con tus compañeros que ha de ser interrumpida con un “No, gracias.” cada pocos metros. (Vivo en Madrid, España, y el centro se está convirtiendo en un lugar cada vez menos atractivo por este motivo)

      Lo de Internet es una herramienta genial que la gente no sabe explotar pero porque no quiere hacerlo. Si juntas todo el tiempo que tarda alguien en repartir flyers o papelitos de publicidad puedes usarlo para aprender algo de anuncios por Internet (en realidad basta con quedar un par de veces con gestores de espacios) y en menos de dos semanas y por 30 euros al mes tienes una publicidad enorme (con mucha repercusión en tu local). De momento la experiencia me dice que tanto en construcción, reformas, impermeabilizaciones, restauración y tienda especializada en lámparas (sí, es un poco raro) el gasto en publicidad online dispara las ventas y trae a tu local entre un 30% y un 120% más de clientes según la empresa.

      Yo animaría a todo autónomo a hacerse aunque sea una página web por 100 euros modificándola como mucho una vez al mes y meterse en publicidad online. Las ventas aumentan lo suficiente como para ganar estabilidad. Comprobado.

      Y así no depende de si la gente es una guarra el que las calles estén un poco más limpias =)

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  • http://gravatar.com/rachaelcalabrian rachael calabrian

    Yo no voy a discrepar sobre ello. Sólo apuntar que los autónomos del barrio (barrios que yo haya conocido, claro) se conocen a los vecinos y allegados. Rara vez contratan o hacen uso de chavales que repartan panfletos de su negocio. Por lo general, si el negocio no es turbio (que esconde y ofrece algo más de lo que publicita), los que se hacen cargo de la propia propaganda son ellos mismos y no suelen salir a la calle, te lo dan dentro del negocio, en mano (y hasta te explican cosillas…)

    Cabe la posibilidad, por supuesto, de que me equivoque (no soy experta en estas lindes, pero es como lo veo.) Ya sé que hay negocios honrados que recurren a ciertas estrategias, como repartir de buzón en buzón (sólo en algunos de su zona) para hacerse autopromoción (sobre todo reparadores de aparatos y elementos del hogar… pero no suelen estar situados en ninguna parte, son personas concretas que hacen su trabajo de forma autónoma.) Los comercios del barrio, hayan o no cuajado no se prodigan demasiado en forma de papeles, quizá los que han abierto nuevos y no sepan mucho de publicidad. Desde luego, la mejor publicidad es el propio negocio: desde el escaparate hasta el último rincón del mostrador, pero ese es otro tema… Gracias. Un saludo.

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