El lado extraterrestre del prospecto


La estadística es algo muy simple: es la medición de una serie de hechos de la realidad mostrados de un modo que podamos entender, y valorados de igual manera. La estadística dice espectacularidades sobre el mundo, como que si me como dos hamburguesas y tú ninguna, nos hemos comido una hamburguesa de media.

Esta imagen no parece tener sentido, pero las cosas (y en especial los prospectos médicos) no suelen ser lo que parecen.

Esta imagen no parece tener sentido, pero las cosas (y en especial los prospectos médicos) no suelen ser lo que parecen.

Cuando descubrí que podía poner la estadística de mi lado al descubrirla de pequeño me emocioné muchísimo (reacción similar se da en nuestros políticos al aprender el mismo principio), y es que puedes cometer muchísimas burradas de sentido común para llegar a aquellos valores que a ti te gustan estadísticamente hablando. Por ejemplo la extensión de la probabilidad a la estadística y el caso del pronóstico del tiempo.

Todos habéis visto esos horribles últimos minutos del final de las noticias, donde recorren todo el país señalando las probabilidades de lluvia o de sol en ciertas regiones. Y plantan datos como que mañana habrá una probabilidad de lluvia del 90% a las ocho de la tarde. ¿Significa eso que mañana lloverá? Pues no. ¿Significa entonces que no lloverá? Tampoco. Lo que significa es que puede llover con una alta probabilidad. Es decir, que si llueve han acertado, pero si no llueve, también. Es triste, pero es la parte del telediario más fiable. Hace tiempo me pregunté cómo hostias son capaces de decir que hay nueve de cada diez sucesos de que mañana llueva. El único modo fiable es que abran mil portales a universos paralelos en mañana, a las ocho de la tarde, saquen la mano por la ventana del tiempo y miren a ver si llueve o no. Y luego digan: ha llovido en nueve de cada diez universos paralelos en mañana. Eso sí que sería fiable. Pero no, en su lugar lo que hacen es mirar hacia ayer y decir: pues es muy posible que la nube pase por aquí o aquí. A mi eso nunca me ha valido, ya que las variables son tan complejas que sería como echar el euromillón de mañana en función de lo que salió la semana pasada.

Otro fallo estadístico es Miss Universo. Lo nuestro (como especie) son pretensiones de grandeza. En primer lugar porque los datos de inicio para las medias son subjetivos (me refiero a eso de puntuar del 1 al 10 por parte de un jurado irrisorio), en segundo lugar porque los sujetos (modelos) del experimento no son una fracción importante del total (humanidad), y tercero porque no sabemos si hay extraterrestres ahí fuera. Miss Mundo ya es un concurso bastante poco exacto, pero ya verás cuando los extraterrestres impugnen setenta años de dar premios a Miss Universo.

Y una unión de estadística y probabilidad es el trauma farmacológico del prospecto. El prospecto, para los que no lo sepáis, es ese papel que luego no se puede doblar y que os encontráis en las cajas de medicamentos cuando vais a buscar medicamentos. En su lugar, encontráis un pequeño mapa de letras doblado de tal modo que desafía toda estadística, saliendo si hace falta por los dos lados de la caja al mismo tiempo. No sé si os habréis fijado lo suficiente, pero el dichoso papel tiende a salir antes que las pastillas, y, aunque la razón y la lógica nos dicen que una de cada dos veces abriremos bien la caja, esto ocurre con suerte en una de cada ocho. Con mucha suerte.

A mí no me cabe ninguna duda, los extraterrestres se comunican con nosotros (estadísticamente hablando) girando el interior de las cajas de medicamentos antes de ser abiertas por nosotros y cambiando el clima del día siguiente lanzando un dado. A fin de cuentas, sus mujeres nunca se tienen en cuenta en según qué concursos, y esto puede mosquear en según qué planetas.