¿Es algo gratis igual a coste cero? 4


Dijo Norman Mailer: “La gente, en cualquier administración, sin importar lo inteligente o capaz que sea, no trabaja muy racionalmente. Trabajan, en cambio, por sus intereses egoístas.”

¿Y cuál es el interés más egoísta de nuestra Administración hoy en día? Pagar tarde, muy tarde. ¿Qué importa si una pequeña empresa tiene que cerrar porque el Estado le debe mucho dinero por trabajos ya realizados? ¿Le importa a alguien? ¿Le importa a ellos? Pagar una factura siete meses después de que haya sido emitida es, sin duda, un préstamo a coste cero.

Bueno, es un préstamo, y una ilegalidad, ya que desde la entrada en vigor de la Ley 11/2013, el 26 de julio del año 2013, el plazo máximo para el pago de una factura es de 2 meses.

A esto vamos a añadirle que cada vez el Estado lo pone más difícil para que puedas hacerle llegar tu factura. Desde el 15 de enero del presente año 2015 las facturas para cualquier Administración Pública deberán ser electrónicas y tendrán que remitirse a través del Punto General de Entrada de Facturas Electrónicas; es decir, desde esta página web.

¿Qué pasa si, al ser una empresa muy pequeña o un autónomo no puedes costearte un programa que emita facturas electrónicas? No te preocupes, la Administración pone a tu disposición Facturae, un programa totalmente gratuito que te puedes descargar a través de su web.

También tendrás acceso a los manuales de dicho programa, lo cual puedo asegurar que no te facilita mucho la vida. Si aún después de leerte todas las instrucciones no te queda claro ni cómo instalar el programita ni cómo usarlo puedes llamar a soporte técnico, un número también gratuito. Y sí, llámales, no les mandes un e-mail porque te responderán con un correo automático donde simplemente te adjuntan los ficheros de los manuales.

Gente muy amable la del soporte técnico, esa es la verdad, pero gente que no tiene la formación adecuada y que no sabe distinguir entre una factura rectificativa y una ordinaria.

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Y así te pasas dos días enteros de trabajo hasta que consigues hacer funcionar el programa y enviar tu factura. Dos días en el caso de alguien como yo, una chica de 27 años que ha crecido usando un ordenador. ¿Qué pasaría si fuese una señora de 50 años? ¿Cuánta dificultad me supondría esto? Seguramente tendría que pagar a alguien para que me instalase el programa y me explicase cómo va, lo cual implica que el sistema no resulta tan gratuito como parece.

Y, dejadme deciros algo más, las horas de trabajo cuestan dinero, es dinero de mi sueldo que en vez de emplearlo en hacer algo productivo tengo malgastarlo en aprender una forma absurda de facturación cuya alternativa era llevar un folio a un registro de la Administración y que me pusieran un cuño.

Aunque, pensándolo bien, con lo que han rebajado los salarios, realmente no ha sido tanto gasto.

 

 

  • http://www.anabolox.com Ana Bolox

    Yo ya desconfío, como el gato escaldado del agua fría, de todo lo que lleva añadida la palabra “gratis”. Creo que con el tiempo y la evolución del lenguaje, este término acabará adquiriendo otro significado, algo así como: “gratis si…”. Dejará de existir por sí mismo y se hará acompañar de un condicional per saecula saeculorum.

    Un saludín y que pases buen día, Cris

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    • CrisMandarica

      Buena apreciación Ana, hay más cosas “gratis si…” que “gratis en sí”. Pues hoy me he enterado de otra tontería que está haciendo la Administración Judicial. Como esto siga así, voy a tener que hablar todas las semanas de esto. Biquiños!

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  • http://www.pensamientolateral.org/ Marcos Martinez

    Había por ahí una frase que decía: “Si algo es gratis, entonces es que el producto eres tú”

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    • CrisMandarica

      Me gusta esa frase, me la quedo. Biquiños!

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