La disyuntiva de la tapa del váter 2


Ocurre a menudo que la convivencia se pone cuesta arriba debido a los hábitos de los coexistentes en una misma casa. Horarios de ruido, falta de higiene u ocupación de lugares comunes puede llegar a ser un problema que a menudo acaba con frases del tipo “Pues siempre saludaba” en los noticiarios. Para evitar penas de cárcel de algunos años debido a desafortunados incidentes con cuchillos en pisos compartidos, he creado un pequeño formulario para un especial desafortunado inquilino de la casa: el inodoro.

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La polémica “tapa arriba / tapa abajo” probablemente sea tan antigua como el inodoro. No el inodoro con cisterna, sino la versión cutre usada en la antigüedad que consistía en un retrete con un gran espacio debajo (a veces en lo alto de un risco).

El conflicto no deja de ser un problema orientado al sexo: las mujeres necesitarán siempre la tapa hacia abajo y los hombres solo alguna de las veces. Nuestras características morfológicas, de nuevo, molestando al ciudadano de a pie. Debido a esta disyuntiva sobre cómo colocar la tapa se me ocurren una serie de pautas, no compatibles, que podrían salvar más de un matrimonio en el futuro.

El convenio de la tapa abajo

Es un hecho irrefutable quelos varones podemos realizar todas nuestras necesidades sentados - Clic y tweet    . Esto, además de ser más higiénico por salpicaduras (las microgotas salpican hasta 7m de distancia del váter), tendría como ventaja el no movimiento de la tapa de un lado para otro.

No obstante, plantea problemas tales como los de la tapa fría y la tapa caliente.

El problema de la tapa fría es desolador, y suele ocurrir en las madrugadas de invierno: la tapa alcanza una temperatura cercana al cero absoluto. Bajo estas circunstancias, y queriendo solo realizar una deposición líquida (pipí), a ver quién es el guapo que se sienta ahí.

Por otro lado está el problema de la tapa caliente, un problema surgido de la convivencia apretada y horarios próximos. Por ejemplo, de seis a seis y media un lunes cualquiera en una vivienda con cuatro personas y un único baño. Sentarse tras la visita al váter de tu padre puede hacerte perder la ilusión por la semana que entra.

La teoría de la estadística

Una solución de compromiso, pero no muy fiable, sería el uso de las estadísticas a nuestro favor, preparando la tapa para el siguiente. Suponiendo, claro, que conozcamos la naturaleza de la necesidad y el sexo de la siguiente persona que usará el baño.

De este modo, podemos realizar un cálculo basado en las necesidades medias de las personas con las que convivimos basado en la experiencia. Por ejemplo, pongamos que tenemos las siguientes personas, basados en el juego de las familias (ya sabes, eso de “el padre esquimal va con la madre esquimal”):

  • Padre: caga una vez al día y mea tres.
    • Tapa arriba: 3
    • Tapa abajo: 1
  • Madre: mea cinco veces al día y caga media.
    • Tapa abajo: 5,5
  • Hermano: mea tres veces y caga dos.
    • Tapa arriba: 3
    • Tapa abajo: 2
  • Hermana: mea cuatro veces, caga una.
    • Tapa abajo: 5

Basándonos en los datos, podemos elaborar la siguiente suma:

  • Tapa arriba total: 6 veces
  • Tapa abajo total: 12,5 veces

Resulta evidente que existen el doble de posibilidades de que el siguiente que use el baño tenga que sentarse, con lo quedejar la tapa abajo siempre es una apuesta segura - Clic y tweet    . Estadísticamente hablando, claro.

Conservando la entropía del universo

La entropía es una medida del grado de desorden del universo, y no deja de crecer. Dicho de otro modo, cada vez tenemos menos energía para hacer algo. Vale que el universo es muy grande, pero hay que pensar a largo plazo o nos lo cargaremos.

Es por eso que ofrezco, con mis conocimientos técnicos, una tercera salida. Una vía de escape para todos, justa e igualitaria, que no debería ofrecer más roce en la convivencia que la de la porcelana contra las partes nobles.

La tapa se queda donde la deja el último para hacer lo que sea que haya hecho - Clic y tweet    .

Pensadlo bien. No importa el número de combinaciones o personas que ocupen una vivienda. Esta solución hará trabajar a todos por igual, siempre, y eliminará trabajos innecesarios tales como subir dos veces la tapa seguida o bajarla del mismo modo. Si te la encuentras bajada y la necesitas subida, la subes. Si se da el caso contrario, la bajas. De este modo se trabaja muchísimo menos a nivel global, y se ahorra energía para el futuro.

Todo el mundo tocará, a la larga, menos la tapa del váter. Me parece una solución genial que deberíais compartir haciendo clic en los iconos de abajo: