La insolencia de celebrar tu cumpleaños 4


De todas las tradiciones absurdas que conservamos en esta etapa de transición a la que llamamos presente, con un pie en el pasado y rumbo hacia ninguna parte, me llama en especial la atención el hecho de celebrar que la Tierra ha vuelto a dar una vuelta alrededor del Sol mientras aún seguimos vivos. Eso es el cumpleaños: una vuelta alrededor del Sol de la Tierra para los que aún no hemos fallecido en este viaje orbital. Menuda insolencia, celebramos en nuestro nombre algo que no depende en absoluto de nosotros.

La insolencia de celebrar tu cumpleaños

Globos, una tarta, regalos fabricados en china, amigos y familiares. Si puede ser, todos hablando a la vez mientras comemos y bebemos más de lo que se supone que deberíamos. Pero un día es un día, es nuestro cumpleaños, y hay que celebrarlo.

Esta tradición, que tenía mucho sentido hacía cuatro o cinco siglos, cuando lo raro era que alguien llegase a la adolescencia, se mantiene ahora con pautas cada vez más absurdas. Porque, seamos sinceros, tú no has hecho nada para merecer el celebrar tu cumpleaños.

Tú no te inseminaste, para empezar

Esto puede ser violento para muchos, pero, como dice Bill Bryson al comienzo de su increíble libro Una breve historia de casi todo:

Bienvenido. Y felicidades […] Llegar hasta aquí no fue fácil […] No solo has sido tan afortunado como para estar vinculado desde tiempo inmemorial a una línea evolutiva selecta, sino que has sido también muy afortunado –digamos que milagrosamente- en cuanto a tus ancestros personales. Considera que, durante 3.800 millones de años, un periodo de tiempo que nos lleva más allá del nacimiento de las montañas, los ríos y los mares de la Tierra, cada uno de tus antepasados por ambas ramas ha sido lo suficientemente atractivo para hallar una pareja, ha estado lo suficientemente sano como para reproducirse y le han bendecido el destino y las circunstancias lo suficiente para vivir el tiempo necesario y poder hacerlo. Ninguno de tus respectivos antepasados pereció aplastado, devorado, ahogado, de hambre, atascado, ni fue herido prematuramente ni desviado de otro modo de su objetivo vital: entregar una pequeña carga de material genético a la pareja adecuada en el momento oportuno para perpetuar la única secuencia posible de combinaciones hereditarias, que pudiese desembocar casual, asombrosa y demasiado brevemente en ti.”

Es decir, que la mayoría del trabajo duro para estar donde se supone que estás ahora, leyendo esto, ni siquiera lo has hecho tú, lo ha hecho otro. Lo más cercano que conoces: tus padres y tus abuelos. Pero existe una larga lista de seres, no todos humanos, que pelearon, lucharon, robaron, estafaron, violaron y rompieron las leyes para que tú estés hoy aquí sonriendo y soplando velitas en una tarta.

Como bien apunta Emilio Duró de un modo un poco menos romántico al de Bill Bryson:

Los que estáis aquí [VI Congreso do Comercio Galego] venís de los simios más asquerosos que han existido. Porque, cuando faltaba comida en una tribu, el que decía “yo no como por el resto”, éste murió. Y no dejó semen. Aquél que decía “yo os defiendo, huid”, este también murió. Los que estáis aquí venís de aquél que robó la comida. Y como robó la comida, sobrevivió. De aquél cobarde que cuando hubo una guerra se escondió y se pasó al enemigo. Ese es vuestro abuelo. De modo que cuando la gente se pregunta “¿De qué vengo?” la respuesta es “de lo más asqueroso posible”. Es para que os situéis”.

Si sobrevives, no es gracias a ti

Al menos no al principio que, curiosamente, es cuando más se celebran los cumpleaños. Vamos a ver, con doce años (o con 16) tú sigues siendo tan autónomo como un helado en pleno del desierto. Es decir, nada. Que te mueres sin tus padres, vaya.

Es muy improbable que este pedacito de carne (por muy adorable que sea) sobreviva solo

Es muy improbable que este pedacito de carne (por muy adorable que sea) sobreviva solo. Y que conste que es muy adorable.

Y, si son ellos los que te protegen todo el año solar hasta volver a soplar las velas, ¿por qué puñetas lo celebras tú? Ellos te han hecho, te han traído al mundo, te han protegido y han velado porque sigas existiendo, ¿y los regalos te los llevas tú?

¿Pero qué es esto? Esto no está bien pensado, aquí hay algún fallo. ¿No lo veis? No tiene lógica ninguna.

El año solar

Y, claro, no solo está el hecho de que tú no hayas tenido ningún mérito en cumplir años, está el punto de que un año es un período de tiempo totalmente aleatorio cogido en la posición relativa entre la Tierra y el Sol en un momento dado (el momento en que naciste).

Este momento podía haber sido cualquier otro: gateo, primer vómito, la caída de los dientes de leche, el momento en que tus padres tralarí-tralará para hacerte, tu primer día de colegio,… Pero se elige el momento en que respiras por primera vez por ti mismo, fuera de la protección del saco amniótico de tu madre.

Piénsalo. Ahora podrías tener 10, 20, 30 o un millón de años porque, como el valor de la moneda, la fechación del tiempo está basado en un proceso histórico totalmente aleatorio. En el caso del cumpleaños, una vuelta alrededor del sol. Pero bien podríamos haber contado ciclos lunares, mareas, giros terrestres, o gestaciones de la mosca de la fruta.

Sé consecuente

Vale, has sobrevivido un año más. Sigues aquí, y vas a celebrarlo. Es una opción perfectamente válida, legítima y socialmente aceptada. Pero hazte un favor a ti mismo. Ve a ver a tus padres si no vives con ellos e invítales a cenar. Y, si tienes la oportunidad, a tus abuelos.

Si puedes celebrar tu cumpleaños es gracias a los esfuerzos que hicieron entre todos porque estuvieses hoy aquí leyendo esto. No aceptes regalos suyos. En realidad no has hecho nada para, en esta celebración, reclamar nada a cambio.

Imagen | EfraimstochterWinsker

  • R R Lopez

    Has olvidado aquello de “Cuando tengas un mal día, no olvides que fuiste el espermatozoide más rápido de todos…”

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    • http://www.pensamientolateral.org/ Marcos Martinez

      Nunca lo olvido jajajaja

      Los otros me dan mucha pena, pero si yo fui el primero, mejor que no hubiesen nacido. Menuda vida les esperaba xD

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  • rachael calabrian

    Qué radical eres. Sí, es verdad que se trata de una costumbre muy arraigada y que en nuestra cultura van quedando obsoletas ciertas celebraciones (aunque no todos los ritos…) Yo siempre celebro mi cumpleaños, nací en una familia numerosa (creo que lo he dicho un millón de veces, pero no importa, estoy orgullosa, me caen bien la mayoría de las veces). En mi casa celebramos todos los cumpleaños, nos gusta. Nos reunimos los que podemos y celebramos. Si no se puede, conectamos el Skype y charlamos durante un rato. Nosotros nos estamos llamando todas las semanas con cualquier excusa, que sea el cumpleaños de uno es sólo una más, pero hace ilusión porque alguien te llama antes de que salga el sol y te dice, llama a tal, que te felicite (en vez de avisar a los otros, te llaman a ti para que llames el día de tu cumple. A mí siempre me ha hecho gracia esto. Es una tontería nuestra, aunque sólo entre hermanos/-as…) Me gustan los cumpleaños en mi familia. Gracias. Un saludo.

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    • http://www.pensamientolateral.org/ Marcos Martinez

      “Me caen bien la mayoría de las veces” jeje
      Me quedo con eso =)

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