Monta veinte empresas y estarás más cerca de triunfar y ser rico


¿Que no quieres ser rico? Ah, pues nada, cierra esta ventana y sigue con tu vida. Pero yo que tú seguiría leyendo, y no porque sea el autor, sino porque creo en el contenido y, porque, en el fondo, se que alguna de las empresas que se monten a lo largo de tu vida me mantendrán la pensión. Egoísmo en estado puro.

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Rendirse no es una opción

En España tenemos un problema bastante grave: si una persona monta una empresa y fracasa tiene una etiqueta de fracasado de por vida, y si antes de montar esa empresa que fracasó tenía cinco personas encima que le decían que se dedicase a algo más normal ahora tendrá a veinte que le dice que está loco y que se esté quieto, que trabaje para otro como todo el mundo y que se quede sentado, que para eso de ser empresario no vale.

Y es posible que tengan algo de razón, estadisticamente hablando siempre habrá uno de esos negativos que tendrá razón con algún ex-empresario. Porque no todo el mundo vale para montar algo de la nada y llevarlo a buen puerto sin demasiado trauma.

Pero una cosa es segura: alguien que ha sido empresario sabe más de cómo llevar una empresa que alguien que va a serlo por primera vez. El efecto experiencia (salvo accidentales golpes en la cabeza) se cumple siempre. Hay una estadística por ahí que dice que solo un 5% de las empresas en España supera los cinco años de edad antes de hundirse con un “cataplóf” enorme. Esto no significa que estén endeudadas o que deban dinero (que alguna sí) sino que simplemente no pueden mantener a los clientes y no obtienen beneficios.

Vale, pues dichos estos dos datos: monta veinte empresas, ¿no?

Un 5% es una veinteava parte, por lo que si lo intentas veinte veces tendrás cierta fiabilidad de que alguna de las empresas supere los 5 años y se quede en el mercado laboral navegando alegremente.

Hace unos años, cuando para montar una empresa tenías que coger un crédito de 500.000 euros igual te entraban ganas de dejarlo y dedicarte a otra cosa (como, por ejemplo, pedir dinero en la calle). Pero ahora no hay excusas con eso de Internet. Este mismo blog puede ser considerado una empresa unipersonal: tengo una serie de clientes (vosotros y los compradores del libro, que por cierto gracias) y un par de productos (artículos y libro), tengo unas ganancias (más o menos…) y un mercado. Lo que no tengo es una empresa como tal, obviamente porque cuando facturas un euro al día no tienes que montar legalmente una empresa.

Pero el caso es que con conocimientos, tiempo (alias fines de semana y noches) y ganas puedes montar una empresa. Eso sí, no lo hagas a la bartola que la lías. Ahora mismo el capital para montar una empresa es de que 3000 euros, y los gastos pueden ser mínimos, casi residuales (salvo tu tiempo). Y si consigues convencer a algún bala perdida para levantar una empresa desde cero el gasto se dividirá, así como el trabajo.

Ya no hay excusas para no tener una empresa unipersonal. Además, si lo intentas tan solo 20 veces, tienes éxito asegurado.