Por qué chupársela a tu blogger favorito 3


Hace poco me comentaron que hablo bastante mal: maldigo, insulto, me cago en muchas cosas y mis coletillas usan palabras malsonantes. Y es cierto, joder, hablo de puta pena.

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Podría tratar de reformarme, pero no me interesa en absoluto. Curiosamente, cuando maldices y te quejas, la gente se une a ti y se crean sinergias chulas. Creo sinceramente que las llamadas “palabrotas” ayudan mucho a liberar tensión, al igual que usar de saco de boxeo a un enemigo o salir de una oficina cerrando la puerta como si la fueses a arrancar de sus goznes. Pero, diferencia de las puertas y los Nemesis que encontramos por la vida, las palabrotas no te llevan de cabeza a una multa o una represalia legal. Al menos no siempre.

Todo esto para explicar el título del artículo (pues empezamos bien). Con “chupársela” no me refiero a que os remanguéis la camiseta, os pongáis de rodillas y os metáis su pene (o similar) en la boca. Obviamente es una bonita metáfora para “hacerle la pelota a tu blogger favorito“. Hacerle la pelota mucho.

Pero hacer la pelota es demasiado suave, demasiado “light”. “Chupársela” lleva implícito connotaciones de bajada de pantalones y casi servidumbre que la otra expresión no guarda.

Entraremos al tema, y veréis a lo que me refiero, y por qué uso esa expresión y no otra.

Tu blogger favorito

Por favor, que nadie tenga a error lo que quiero decir con “favorito”. Favorito no es un blogger cualquiera elegido al azar con mucha influencia en tu campo. Elegir a alguien así sería poco moral y de una calificación casi despreciable. Este artículo trata sobre la sinergia, no sobre la explotación de bloggers inocentes. Sobre la explotación de bloggers inocentes para satisfacer nuestros fines escribiré otro día.

Tu blogger favorito es aquél a quien sigues cada uno de sus artículos desde hace tiempo, el que te ha motivado, creado dudas y, en cualquier caso, influido. Hablamos de una persona a la que consideramos especial en el sentido comunicativo: tu blogger favorito es aquél en el que piensas cuando te pregunto:

Si tuvieses que elegir leer solo un blog, ¿cuál sería? - Clic y tweet    

Lo cierto es que ni siquiera tiene que ser de tu campo. Cuando yo leía a Alejandro Gamero en La piedra de Sísifo, no lo hacía porque plantease puntos de vista alternativos o modos de ver diferentes, sino porque sus artículos increíblemente fiables y bien documentados me resultaban cómicos (os sorprendería la cantidad de violencia que puede haber en el mundo de los escritores). Y, como me gustaba, empecé a comentar.

Y eso me dio pie a escribir en ese fantástico blog. Claro, que lo tuve fácil porque había un botón específico para colaborar, y yo hice clic sobre él. Pero eso no es siempre así. No siempre hay una puerta por donde entrar. Y es ahí donde empieza la magia. Es ahí donde tenemos que remangarnos y chuparla bien.

Chuparla bien

Como ocurrió con Carlos Bravo, él no tenía ningún enlace en Quondos con un “¿Quieres escribir aquí?“. Tuve que escribir durante casi seis meses de manera ininterrumpida en su sección de comentarios de Marketing de Guerrilla para que se fijase en mí. Para llamar su atención. Comenté en el blog de Carlos Bravo durante mucho tiempo con un objetivo perversamente oculto: llegar a escribir en MarketingGuerrilla en algún momento.

Pero no me considero malvado, ni benévolo: no hacía esto por egoísmo propio o para ayudarle a reforzar su tribu de comentaristas. Prefiero una moral gris al blanco y negro, y lo hice por ambas.

Si escribes comentarios (con contenido) durante meses para tu blogger favorito, es decir, si se la chupas bien, le estás generando movimiento web. Es curioso, pero la gente comenta más cuando ve que ya existen comentarios de calidad.

Si te la vas a meter en la boca, intenta metértela entera. Lo comento por lo de la calidad. Un comentario con un ” Genial artículo” suena más a bot que a humano, y no generará conversaciones en el blog. Es genial, pero no vale para ayudar al blogger a generar tribu. Ni te servirá para llamar la atención.

Tú, como contrapartida a este trabajo recibes visitas a tu blog o web mediante el enlace en el comentario. Además de crear una relación con el blogger que dará sus frutos en algún momento. Su influencia y la tuya se retroalimentarán en ese momento y nacerá una sinergia que os beneficiará a ambos.

Pero hay dos puntos que vuelvo a destacar. El primero, los comentarios han de ser de calidad y sinceros. Si lees en diagonal un artículo para escribir lo primero que te venga a la cabeza, lo estarás haciendo mal, porque el blogger verá que ni siquiera te has leído sus artículos (y los posibles lectores de su blog también, con lo que es improbable que tú recibas visitas).

El otro punto importante es la elección del blogger. Yo elegí a Alejandro Gamero, a Carlos Bravo y, ahora, me estoy empezando a fijar en Isra García.

Creo en sus valores y su misión vital. Me gusta su buen rollo. Carlos es un alemañol en el vértice entre marketing y contenidos, Isra es lo más conocido a un fénix que se renovó a sí mismo, inspirando a muchos otros, y Alejandro es un maravilloso periodista del pasado con un brillante sentido del humor.

Está claro que la blogosfera se basa en el intercambio de ideas, y que estas se realizan vía comentarios, como lleva diciendo #Jerby los últimos años (hola, #Jerby). Cuanto más interactuamos, más damos a conocer nuestro trabajo. Y, en ocasiones, se pueden llegar a crear sinergias muy interesantes, como ocurre con el Timón Holandés (que no es nada gay “porque cada uno agarra la suya”).

Pero eso es otra historia.

Imagen | Daniel Zedda

  • R R Lopez

    Desde ahora comentar en un blog nunca será lo mismo…

    La verdad es que en el tema de networking estoy todavía muy verde. Respecto a las palabrotas, yo también soy muy malhablado, me viene de herencia, y en determinados entornos me tengo que controlar. Los amigos con niños pequeños son toda una oportunidad de mejora para aprender a controlar mi procacidad.

    Pero es verdad que a veces dan ganas de cagarse en todo lo cagable y dejarse de correcciones políticas y demás sutilezas.

    Auguro que este artículo te va a generar unos informes de términos de búsqueda en las estadísticas de lo más peculiar…

    Mención aparte merece el mítico timón holandés. De dónde se sacará Kevin Smith esas prácticas.

    Un saludo.

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  • Alejandro Gamero

    Muchísimas gracias por haberme elegido como blog y por ponerme al mismo nivel que Carlos Bravo. Lo bueno de chupársela a tu blogger favorito, como queda claro en el artículo, es que el beneficio es mutuo. No sé si alguien da algo por nada, aunque sea por la satisfacción personal de haber ayudado a otro, cosa que en los que están más arriba veo poco probable. Yo no me incluyo en esa lista, aunque es verdad que mi blog ha crecido mucho en el último año y que aunque no lo parezca al final te acaban leyendo más personas de las que pensabas. Por mi parte, el beneficio de tenerte en La piedra de Sísifo para mí es muy grande, porque aparte de la calidad que tienen tus artículos también poseen la capacidad de hacer interaccionar a la gente. Así que personalmente más que de chupada en mi caso estaríamos hablando de Timón Holandés. Clarísimo. Un saludo.

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  • CrisMandarica

    Y así es como empecé a colaborar yo aquí, pero yo no chupo por chupar, es que me encanta como escribes, eres fantástico y adorable y creo que deberían hacerte un monumento :P En serio, me encanta estar aquí y, sobretodo, haber sido la primera en iniciar esta lista de fructíferas colaboraciones. Has puesto a dos grandes que conozco, Alejandro Sísifo y Carlos Guerrilla :P A Isra García me paso ahora mismo a conocerlo, pero sólo porque lo recomiendas tú. Biquiños!

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