Publicidad que te llegue a la patata 2


Durante la tarde de ayer quedé con unos amigos y estuvimos hablando en un parque sobre a lo que podemos dedicarnos en un futuro. Dos de nosotros vio el marketing como una opción viable. Y, por supuesto yo era uno de ellos.

Falso anuncio de pegamento que no existe

Falso anuncio de pegamento que no existe

Saltando olímpicamente por encima de la pregunta ética de “¿Debo vender esto a alguien?” iremos directos al “Quiero y/o necesito venderlo.”. Y hay muchísima gente que necesita vender algo estos días. Sin ir más lejos ayer mismo tuve que rechazar cerca de diez papeles de publicidad de locales de restauración: flyers que acabarán en una papelera.

Cuando le dije precisamente eso a uno de los chicos que las repartía me comentó que iban a acabar ahí de todos modos, que el objetivo era quitárselas de las manos. ¡No vender! ¡No hacer publicidad! ¡No convencer al cliente de que su local era el mejor! Sino deshacerse de aquellos papeles. Ese era su trabajo. Es como si un cirujano tuviese como meta no ensuciar un quirófano o el dueño de un bar tuviese el objetivo de dejar las mesas lo mejor recogidas posible para el día siguiente.

Del todo absurdo. Ese chico ha sido contratado por un motivo que ni siquiera entiende. Él no es parte del local, él es solo un dispensador de papelitos que la gente tira a la basura. No sé cómo respondería a la pregunta de “¿Tú a qué te dedicas?”. Probablemente te diese un papelito y se quedase sonriendo con la esperanza de que tú hicieses lo mismo.

La publicidad, dentro del marketing, tiene que cumplir un objetivo muy concreto: llegarte a la patata.

Y no importa cómo lo hagas. Haz reír, haz llorar, haz que la gente piense, pero NUNCA, NUNCA, NUNCA, les dejes indiferentes. Ayer, sin ir más lejos, inventé una familia de formas planas para hacer entender un concepto bastante básico. Y lo hice porque en un futuro quiero que la gente recuerde el Trilongato de Barreras. Y hoy he hecho para que os riáis la imagen de arriba. Porque por muy seria que sea una empresa de pegamentos falsa seguro que con humor vende algo más.

Y tú, ¿cómo vendes cuando vendes?

  • Wido

    Lo mejor de anuncio ficticio es la lengua del perro pegada a su dueña jaja

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    • Marcos Martinez

      Eso la pasa por no leer las instrucciones ^^

      ¡Gracias, María, por tu comentario!

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