SEX O SEXO, PORN O PORNO. Seremos unos cerdos, pero nuestro inglés parece mejorar


Un gorrino (probablemente hispanohablante)

No sé si conoceréis Google Trends. Si os dedicáis al SEO o lo tenéis cerca, seguro que sí. Se trata de una web-herramienta capaz de darnos una serie de datos sobre las búsquedas en Internet. En el momento en que lo conocí me pregunte qué tipo de información podría sacar de esta web, y realicé las típicas búsquedas que tuviesen que ver con mi blog tales como “relato” o “empresa”. Empresas típicas, así como combinaciones de ellas. A fin de cuentas ese parecía ser el objetivo de esta herramienta.

No obstante, y para el cerebro de un tío, Internet no es solamente un lugar de enriquecimiento cultural o de intercambio de datos, un modo de aprender y llegar a ser más culto. Internet, para un tío como yo como un amigo (que me lo ha contado) es también un sitio donde:
  • Encontrar accidentes, algunos de ellos mortales;
  • Localizar cosas interesantes, de esas que aparecían en los márgenes de los libros de Ciencias Naturales y que era con lo único que te quedabas al final del curso;
  • Trollear, tocar los huevos, e, incluso, ser expulsado una y otra vez de foros;
  • Buscar guarradas. Quizá un 95% de Internet sea eso: buscar guarradas de las buenas.
Por lo tanto me metí en Google Trends de nuevo para satisfacer mi curiosidad:
  • ¿Cuántas veces busca la gente “porno”?
  • ¿Cuántas veces busca la gente “sexo”?
Uno de los artículos más importantes, documentados y resumidos sin la eliminación de puntos imprescindibles son: este (Cómo nació Internet) y este otro (Internet, ¿qué es? ¿para qué sirve?). Y, no obstante, ni “sexo” ni “porno” aparecen en los artículos. En ninguno. Es como si el negocio número uno en Internet no existiese, a pesar de que prácticamente todas las webs altamente frecuentadas tienen banners a webs de contenido sexual.
La única referencia que he localizado es la siguiente, inserta como un comentario marginal en Wikipedia (Internet): “La pornografía representa buena parte del tráfico en Internet, siendo a menudo un aspecto controvertido de la red por las implicaciones morales que le acompañan. Proporciona a menudo una fuente significativa del rédito de publicidad para otros sitios. Muchos gobiernos han procurado sin éxito poner restricciones en el uso de ambas industrias en Internet.”
No obstante, si abrimos un poco el abanico de la búsqueda nos encontramos con artículos interesantísimos sobre que, básicamente, Internet es porno y sexo: “Just how big are porn sites?
De modo que tanto el porno como el sexo y sus búsquedas están “ocultos” tras un velo tabú que nos asusta a todos. Pues bien, tras las dos búsquedas de “sexo” y “porno” obtuve estos gráficos:

Gráfico 1. “Sexo” vs “Sex”
Además de decirnos que “sex” gana por goleada a “sexo” en las búsquedas nos dice que los de Cabo Verde tienen un antebrazo como una pierna. Aunque apenas se perciba, la búsqueda de “sexo” poco a poco, a lo largo de los años de la búsqueda ha sido menor, mientras que “sex” ha ido aumentando de un modo bastante notable.Gráfico 2. “Porno” vs “Porn”

En este gráfico tenemos un problema. Y es el siguiente: mientras que “sexo” es un término únicamente hispano, “porno” significa porno tanto en castellano como en albanés, alemán, azerí, bosnio, y un largo etcétera de lenguas.
Por lo tanto se ve “empañado” para sacar una solución que no sea: a nivel global, cada vez somos más guarros.

CONCLUSIÓN

Resulta evidente para cualquier ojo preocupado por el bajo nivel del inglés en España que tanto nosotros como nuestros amigos hispanohablantes estamos mejorando en inglés, ya que buscamos “sex” en lugar de “sexo”.

Es eso o el resto del mundo se guarrifica y nosotros no. Y dudo mucho que haya algo malo y denigrante que los que hablamos español no lo tengamos entre nuestras cualidades. A fin de cuentas siempre hemos sido la vanguardia de las taras (y mejorando).