Calvo


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En el capítulo de hoy veremos la alopecia androgenética que, para el que no lo sepa, es la calvicie de toda la vida. Llegado a una edad, y en función de tu sexo, el pelo se cae de determinadas zonas del cuerpo. Principalmente, de la cabeza. Como con cada uno de los temas que hace llorar a un gran número de seres humanos, buscamos la causa de la caída de nuestro amado pelo. He de decir que hay una parte muy pequeña de la humanidad, entre los que me incluyo, que se afeitan la cabeza como un proceso voluntario. Espero que nadie me pregunte por qué, porque no tengo ni idea. La principal causa, además del sabido estrés (invento médico para no tener que hacer un diagnóstico serio), es la falta de hormonas masculinas o andrógenos. Cuando llegamos a una edad, el nivel hormonal baja bruscamente, y lo mismo hace el pelo. Baja, se queda en el suelo, y cuando te miras al espejo te dan ganas de echarte a llorar. En parte tiene cierto sentido. Mamá, ¿para qué sirve un calvo? Biológicamente, para poco. Lo siento, calvos del mundo. El hecho de que estés calvo puede tener un factor hereditario, pero casi seguro que es porque tus hormonas han caído en picado, y que estás en un momento de tu vida totalmente artificial, propiciado por la tecnología. Los seres humanos no han evolucionado para durar por encima de unas pocas décadas. Ya llegar a los 40 es todo un reto tecnológico, y alcanzar los 100 un auténtico prodigio arropado por el conocimiento y una vida en sociedad. El quedarse calvo es una alerta biológica que dice, más o menos: No te aparees con este macho, que está en las últimas. Somos animales, y nuestros cuerpos han evolucionado para un único propósito: transmitir una pequeña carga de material genético a la siguiente generación. Te guste o no, ese es el propósito con el que tu cerebro fue preprogramado. Decir que el físico no importa a la hora de encontrar pareja es una sublime gilipollez. Diferente es que no queramos que nos importe, pero tu cerebro hace barridos constantes a todos los machos y hembras que encuentra, y otorga valores de puntuación a cada uno de ellos en función de su físico que luego traduce a elecciones personales del tipo: ese tipo es admisible, aquél no es admisible, eso es un perro,… A la mierda la biología Por suerte para muchos, la biología domina una pequeña parte de nuestras vidas, y factores como la personalidad o el dinero (o la personalidad que da el dinero) también otorgan puntos a los machos y hembras que quieren aparearse con otros machos y hembras. E incluso estos no tienen por qué desear aparearse para llevar vidas llenas de felicidad, ya que la sociedad puede arroparlos igualmente. Incluso siendo calvos. Podéis pensarlo del siguiente modo: vivimos en sociedades que han superado por mucho la edad a la que deberíamos haber muerto. La media de España en 2010 era de […]

¿Para qué sirve un calvo? Su función biológica