horario


transience-439677_1280 (1) 2
Para lo bueno y para lo malo. Estamos tan acostumbrados a la explotación que, cuando digo que yo no tengo horario, me dan el pésame. En realidad, creo sinceramente que sin horario es como realmente se rinde. No creo que trabajar a la espera de que el reloj marque las seis de la tarde sea saludable para la mente. Todo el tiempo pendientes del reloj no puede ser bueno a largo plazo. Tengo una alarma a las seis de la tarde porque, sinceramente, ésta hora llega mucho antes de lo esperado. El día se me pasa volando. Por qué no tengo horario Bueno, vayamos por partes. Tenerlo, lo tengo. Técnicamente, según contrato y a nivel legal, se supone que estoy haciendo 40 horas semanales. Es lógico que esté reglado en algún sitio, y ese sitio es el contrato. Otra cosa es que se le haga caso. En mi trabajo nos pasamos las horas del contrato por ahí. ¿De qué sirve hacer 40 horas si la mitad estás ocioso? ¿Para qué ir a trabajar si no hay trabajo? ¿Por qué fingir que producimos cuando no lo hacemos? ¿Tiene sentido sentarse en una silla a mirar el periódico? Desde hace un mes, trabajo en una nueva ingeniería. Una con biblioteca. Y quizá sea por los libros que las condiciones tienen más sentido que trabajar 8 horas diarias. Además de una biblioteca hay café gratis, no tenemos horario de entrada o salida y nadie te mira mal si te vas un par de horas antes a casa. Nos hemos acostumbrado a una pésima cultura laboral en la que si entras el primero y sales el último eres mejor trabajador que quien más rinde. Hemos dado más importancia al horario que al trabajo en sí mismo, quizá porque su valoración es más sencilla. Motivación Pero a mí de nada me serviría llegar al trabajo a las 8:30h y salir cada día a las 18:00h. De seguro me acabaría aburriendo o estresando. El 90% de los días en mi empresa no tienen 8-9 horas de trabajo. O tienen más o tienen menos. Y exprimimos las horas al máximo. Las horas que estamos allí, trabajamos como si no hubiera mañana. Es por ello que no hay horario de entrada o salida. Los tres primeros días que estuve en la empresa ni siquiera fui. ¿Para qué? La persona encargada de explicarme los proyectos estaba de viaje. “Aunque sé que te incorporas el miércoles y sea ese el día en que gestionemos tu alta, prefiero que empieces a trabajar el lunes siguiente” Leer ese SMS de tu futuro jefe motiva. Motiva mucho. Motiva lo suficiente como para querer ir a trabajar y sacar todo el partido a tu día. E incluso a hacer horas extra. ¿Qué son un par de horas extra a la semana cuando ya me han regalado cuatro días desde que estoy allí? Y llevo un mes. Cuatro días regalados (que no cuentan de las vacaciones) en un mes. El por qué. La honradez Es […]

Yo no tengo horario