Moda


barba
Tengo barba, y la llevo larga desde los dieciséis. Fue la época a la que salió, y resultó espesa y de un crecimiento alarmante. De esta guisa, en el instituto –y durante parte de la carrera- fui un heavy (aun a pesar de mi blandita cubierta estomacal) guarro. No, por lo visto no hay heavys limpios, y no importa si llevas la barba acicalada y con perfume. Y tener el pelo largo en coleta no ayudó a mejorar aquél calificativo. Se llevaban los heavys guarros, estos aparecían en manadas en los barrios, y yo estaba en uno. Ergo aquello era lo que era, y punto. Pasado un tiempo, más o menos al acabar la carrera, me convertí en un simple guarro en el mundo empresarial. Un impresentable o descuidado. Lo de heavy se habría pasado de moda, y yo era un tipo informal, algo parecido a un hippie. Sin embargo, mi aspecto físico no había cambiado gran cosa en lo que a barba se trataba: ahí seguía, como el primer día. Hace unos años me llamaron hipster por primera vez, y me quedé bastante sorprendido. No compraba ropa de moda, no iba a pagar un iPhone en la vida y mi bicicleta de verdad que puede usarse como bicicleta. Sin embargo, mi barba era de hipster, por lo que era eso lo que debía ser para todos los demás. Ahora, sin que haya aparecido ningún cambio antes-después con el pelo que me crece sobre la cara, soy un islamista radical, y la gente se aparta de mí en el metro y la biblioteca. Yo sonrío y cedo el asiento a quien sea, pero la gente sigue mirándome igual de mal que si fuese a matar a alguien. Qué se le va a hacer, es el tiempo que le ha tocado soportar a mi barba. Aun a pesar de ser la misma que me salió con dieciséis años, esta parece cambiar con el tiempo en función de la percepción de la sociedad. Que, para el que no lo sepa, es idiota.

Mi barba tiene muchos pelos, y varias modas