tabú


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Aquí va mi primer artículo. Por lo general acostumbro a escribir cosas serias. No quiere eso decir que este artículo no lo sea, pero por el título puede parecer un tema sujeto a guasa. Personalmente, creo que no deberíamos bromear con la menstruación, esa cosa tan horrible que nos hace odiar y querer al mismo tiempo, con la que podemos reír y llorar con una diferencia de cinco segundos, y que te hace pensar que tienes mil millones de manos dentro de ti amasándote los ovarios. Sin embargo, debo agradecerle también otras muchas cosas como por ejemplo poder chillar a una persona hasta llegar incluso a amenazarla de muerte y que baste un “lo siento, tenía la regla” para disculparme, o no sentirme culpable de comer todo el chocolate del mundo durante esos días o, incluso (conozco a una amiga) que se ha llegado a inventar que estaba en esa fatídica semana para no mantener relaciones con algún tipo.

Tampax: el gran enemigo de los hombres


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Ayer fui a una charla de un evento TEDx con Alberto Guijarro como moderador. El tema era la caca, un tema considerado como poco apropiado que nos saca la misma sonrisa que cuando hablamos de sexo o de pedos. ¿Por qué la caca es tabú? Es curioso cómo uno de los emojis que más nos gusta poner (caca) con 6 millones de usos es uno de los que menos se habla. Es sorprendente que se cumple una relación bastante absurda sobre lo que los seres humanos hacemos más y lo que hablamos sobre ello. A saber: todo el que trabaja gana un sueldo, pero nadie habla de ello; todos cagamos o nos tiramos pedos, pero nadie habla de ello; todos tenemos (o queremos tener) relaciones sexuales, pero nadie habla de ello. En la misma charla Alberto preguntó quiénes de nosotros anunciábamos públicamente que íbamos a cagar cuando íbamos a cagar en vez de utilizar eufemismos del tipo “Voy al baño”. Por supuesto los que me conozcáis sabréis de mi naturalidad para hablar de todos los temas del mundo: desde mi posición de creencias hasta la opinión política. Vivimos en un mundo en el que se supone que la información es importante, en el que los foros se construyen entre todos y en el que el conocimiento para la población de nuestro entorno parece constituir un hecho. ¿Por qué, entonces, no se habla de caca? Pues en la charla Alberto me despejó una duda que tenía desde el principio: ¿Será igual en todas las culturas? La respuesta es sí. Parece inherente al ser humano el evitar ciertos temas, y la caca está entre ellos. No conozco el motivo, supongo que me criaron de un modo extraño o poco normal, pero recuerdo perfectamente una anécdota de cuando tendría 6 o 7 años en un campamento que se montaba en una granja. En este campamento se te enseña el trato con los animales, a realizar actividades ya obsoletas y a apreciar la naturaleza. Los monitores, para llevar un control, preguntaban una vez al día (justo en la hora de la merienda, que era cuando estábamos calmados con nuestro bocadillo) si habíamos ido o no al baño, qué habíamos hecho y en qué estado. Es posible que hablar de ello con un bocadillo en la mano y delante de otros niños haya cambiado mi percepción de tabú. Me pregunto ahora qué me habrá pasado con el sueldo, la política, el sexo o la fe, y si estará todo relacionado. ¿Por qué debemos hablar de caca? Por supuesto hay varios motivos para hablar sobre este tema con amigos y familia. Desde el egoísmo médico de saber si soy regular al querer cambiar el mundo a mejor llevando sanitarios a donde no se tiene cultura de que existan o que sirvan para algo. Algo que aprendí es que el sanitario salva millones de vidas debido a que es un elemento que desinfecta nuestro entorno evitando enfermedades como la diarrea (que es la segunda causa de muerte para […]

Las princesas de los cuentos también hacen caca