troll


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Los trolls son criaturas mitológicas que, gracias a la llegada de Internet, se volvieron reales. Un troll, dentro de Internet, es ese tipo de persona capaz de comentar en tu blog solo para llamar la atención sobre una falta de hortografía. Alguien que comenta por el mero hecho de echarte algo en cara, generalmente un defecto. Y es en ese preciso punto en el que hace falta un troll de vez en cuando, y por lo que te animo a contratar un troll. Los blogueros tenemos muchos defectos: ego, falta de autocrítica, autocrítica en exceso, exceso de barba, barba,… Uno de los grandes defectos es no querer ver nuestros errores en los artículos, pensar que son perfectos. Por ejemplo, información incorrecta, faltas de ortografía, incongruencias en el desarrollo del post,… ¿Malditos trolls o benditos trolls? Los trolls han sido, desde que aparecieron, mirados con malos ojos. Después de todo eran criaturas incorrectas que, sin invitación, entraban a tu blog o web a jugar y hacer de las suyas. Es por eso que se les puso ese nombre tan apropiado. Los trolls, al parecer, no solo no son útiles, sino que además incordian. Pero, ¿esto es así? Lo que no parecemos apreciar es que un troll siempre trae tráfico a nuestra web, y siempre y cuando haya un número bajo de trolls por web, no habrá problema. Piénsalo de este modo. Un troll viene a tu web (genera +1 visita y es posible que hasta un +1 un en tu publicidad). Quizá lea del todo, o no, tu contenido, pero lo que está claro es que un troll siempre es un potencial lector converso. Hoy en día es muy difícil que nos despertemos y digamos “soy católico, o budista, o patólico” habiéndonos acostados agnósticos. Si nos convertimos a una fe, a un credo, o a un blog, es porque hay estímulos que nos llevan hasta la línea de suscripción. Lo que seguro que hará el troll es comentar tu blog, dejando un +1 en comentarios, lo que no suele venir nada mal a la hora de hacer que otras personas comenten. Mucha gente solo comenta en blogs en los que ya hay comentarios, ya que existe cierta reticencia a ser el primero que habla. Si, además de haber un comentario, hay un comentario estúpido, se vuelve más fácil comentar para el siguiente, que verá su comentario muy por encima del troll. Volviendo al punto inicial del artículo, un troll suele señalar los defectos, que es mucho más de lo que harán muchos lectores cuyas quejas silenciosas nunca nos ayudan. El troll está haciendo por ti lo que no hacen tus seguidores más acérrimos: ver las flaquezas. ¿Cómo piensas mejorar si no sabes qué mejorar? Agradéceselo a tu troll. Claro, siempre existen blogs para ayudarnos con la redacción como  la experiencia de Rosa Morel, pero tenemos que ir a buscarla. Si eres más vago que eso, entonces cuida a tus trolls. Un troll, además, es un coach perfecto. Siempre impasible, siempre esperando poder tocarte las pelotas. Como […]

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